27. Cuando la chapuza se convierte en norma y la historia en víctima

                                                                La Calle del Rosario

Cuando la chapuza se convierte en norma y la historia en víctima

 

          Hay errores que nacen del desconocimiento. Otros, de la prisa. Otros del propio ego personal. Y luego están los que nacen de la dejadez institucional, de mirar hacia otro lado mientras el patrimonio se desdibuja. La historia de la Calle del Rosario pertenece a estas dos últimas categorías.

          Porque lo que hoy se muestra al público como un nombre asentado, tradicional y casi “de toda la vida”, es en realidad el resultado de algunas décadas de improvisaciones, rotulaciones sin control y una cadena de decisiones sin rigor. Y lo peor: los avisos se han dado, y los responsables han preferido no verlos. 

          Los documentos municipales que se presentan como “copias del original” —los cabildos de 2 de abril de 1859, 8 de diciembre de 1861, 3 de octubre de 1869, 12 de agosto de 1983, y sobre todo el de 30 de noviembre de 1989— recorren nuestra historia, entre otros, llamando a la vía “Calle del Rosario”.

          Pero aquí está el problema: no es lo mismo un rosario que una Virgen que porta un rosario.

          Un rosario es un objeto. Una Virgen es una advocación. Y el azulejo actual pretende mezclarlo todo, como si la calle hubiera estado dedicada desde siempre a una imagen mariana concreta. Eso jamás lo dicen los documentos.

          Lo que dicen —y lo dicen con claridad— es “Calle del Rosario”, un nombre que remite a un objeto devocional, no a una advocación mariana específica. Y aún así, a partir de 1989 se ha dado, extraoficialmente, a entender lo contrario.

          Mientras tanto, la Calle de los Reyes —cuya historia sí está documentada, sí tiene fundamento, sí responde a un apellido local relevante— ha sido reinterpretada, retorcida y hasta rebautizada con invenciones de mal gusto.

          En cambio, la Calle del Rosario, que nunca fue “Virgen del Rosario”, ha sido elevada a categoría religiosa sin que ningún documento lo avale.

          La diferencia es brutal:

  • En la Calle de los Reyes, los documentos confirman el origen civil.
  • En la Calle del Rosario, los documentos nunca hablan de una Virgen, solo del objeto.
  • En ambos casos, la rotulación moderna ha hecho lo que ha querido.

          Lo más grave es que esta deformación no nació de un estudio histórico, ni de un acuerdo municipal razonado, ni de un proceso de revisión del callejero. Nació —como tantas otras cosas locales— donde los rotularon, en donde alguien decidió que “del Rosario” sonaba pobre, y que “Virgen del Rosario” quedaba más bonito, más completo, más “religioso”.

          Y lo peor: nadie revisó nada. Nadie cotejó documentos. Nadie consultó archivos. Nadie pidió informes. Nadie asumió responsabilidad.

          Se colocaron los azulejos. Se dieron por buenos. Y hoy tenemos lo que mostramos al público: un callejero adulterado, incoherente y sin rigor histórico.

          No ha sido por falta de advertencias. Vecinos, investigadores, blogs especializados… todos han señalado la incongruencia. Todos han pedido revisar el nombre. Todos han recordado que la historia merece respeto.

          Pero los responsables del ramo —ayer y hoy—, al menos hasta ahora, han preferido mirar hacia otro lado. Quizá por comodidad. Quizá por desinterés. Quizá por no reconocer que el error lleva algunas décadas en la calle.

          Un pueblo con la historia de Villamartín no puede permitirse un callejero construido a base de ocurrencias. No puede permitir que los documentos digan una cosa y los azulejos otra. No puede permitir que la tradición se invente sobre la marcha.

          La Calle del Rosario es el ejemplo perfecto de cómo se degrada el patrimonio cuando falta rigor. Y de cómo, una vez más, la historia real queda sepultada bajo la chapuza.

 

(Copias de las actas originales)

 

Cabildo 21 de abril de 1859

Hallándose sin nombre oficial o de gobierno varias calles de esta población en virtud de su moderno origen, y conociéndose tan solo por el que vulgarmente se les ha dado, aunque con bastante propiedad, pero sin sancionarse por este municipio como un acto de policía urbana, se acordó para legitimar y hacer valer los que se encuentran en tal caso consentir como nombres propios y autorizadamente puestos los de las calles del Matadero, Sol, Taller de la Iglesia, Vista-hermosa, Pozo, Carreteros, Llana, Nueva, Ubrique, Consolación, Rosario, Extramuros y Plaza de Oriente, mandándose que para conocimiento de los vecinos y por el buen orden que debe establecerse en este asunto se fije a cada una de las mismas su título especial en los azulejos correspondientes, cuyo costo se satisfará del fondo de propios y a cargo de la consignación de improvistos, con la que también se cumplirá en todas sus partes la orden de S. M. de 21 de diciembre último acerca del nuevo nomenclátor a que en esta villa se ha procurado dar la más puntual observancia.

Cabildo 8 de diciembre de 1861

Se acordó pasar a la comisión municipal de ornato para su informe, oyendo el del perito alarife de la villa y tomando conocimiento práctico del terreno, dos instancias: una de Juan Zapata pidiendo diez varas de terreno para levantar una casa con la fachada de dicha dimensión en la vereda que atraviesa para el Marcegoso en el cortinal de la derecha y frente a la calle de Veracruz; y otra de Antonio Díaz Jiménez reclamando otras diez varas de terreno para labrar otra casa en la acera de la derecha de la calle del Rosario, contigua al solar que desea el referido Juan Zapata.

Cabildo 3 de octubre de 1869

Por el Sr. presidente se manifestó que a consecuencia de haber acordado por el Ayuntamiento en cabildo extraordinario del día 28 del mes anterior la composición del trozo de la calle del Rosario comprendido entre la desembocadura de la calle de Dueñas y la de Reyes

Cabildo 12 de agosto de 1883

Dada cuenta del pliego de condiciones que la comisión de ornato y obras de este Ayuntamiento ha formado para que sirva de base a la subasta de un cuadro de terreno sobrante de la vía pública al final de la calle del Rosario de esta población con destino a edificar casa que forma acera con la de Pedro Álvarez, se acordó la aprobación del mismo en todas sus partes y que desde luego se anuncie la licitación en la forma legal acostumbrada.

Cabildo 30 de noviembre de 1989

Los Sres. capitulares examinan el expediente instruido con sus informes, planos y documentación necesaria para formar el nuevo callejero de la localidad, en el que se integran calles antiguas sobre cuyos nombres el Ayuntamiento se ratifica, otras que vuelven a su primitiva denominación popular y las de nueva formación a las que se les da el nombre con que cada una se les indica:

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Calles antiguas, denominación                              Las mismas, denominación que

anterior a este acuerdo.                                       toman por este acuerdo.

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[…/…]

José Romero y Romero                                        Reyes, Los

Blas Pérez González                                            Rosario

Isabel Mateos Guerrero                                       Salinera

Alejo G. G. Perujo                                               Salto del Pollo

Las Montañas                                                     Botica, desde la Plaza al Tacón

                                                                        […/…]

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